¿Alguna vez te has preguntado por qué la educación sigue siendo la misma de siempre? ¿Sientes que algo falta en la forma en que enseñamos y aprendemos? Si crees que la educación necesita un cambio radical, donde tu estés involucrado, este libro es para ti. Juntos cuestionaremos los paradigmas establecidos y exploraremos nuevas formas de aprender y enseñar.
Como docente, padre y ciudadano, te presento diversos temas de la educación que daban vueltas en mis pensamientos reflexiones y vivencias, y que considero llamativos plantearlos ante ti y a la sociedad, te invito a que juntos develemos posibles respuestas a dudas respecto al tema educativo ¿te atreves?
Juntos haremos cuestionamientos a la educación actual a sabiendas de que somos fruto de ella y que su lectura estará permeada con el sesgo de mi posición ante la vida, sin pretender más allá que ser leído por quien se encuentre aburrido de otro tema y quiera leer unos cuantos absurdos sueños sobre una educación posible. De antemano gracias a ti por tu atrevimiento
A este sueño sobre educación lo he llamado: Educación para la vida y responde a mis interrogantes sobre la educación en la cual fui formado, ¡hace ya unos cuántos años!, y que aún prevalece hoy en día, con muy escasos cambios y orientados al campo laboral.
La vida del ser humano transcurre en un mundo dinámico y a veces caótico, la toma de decisiones urgentes se ha vuelto un denominador común por el frenético ritmo de vida, este frenesí actual, por supuesto, se corresponde al modelo basado en el consumo en el cual vivimos.
La educación (como sistema) de forma paradójica vive en un mundo distinto a pesar de que sus actores viven en la otra realidad. Esa paradoja educativa en la cual el sistema educativo va, por un lado; los docentes por otro, los estudiantes en otro y la sociedad civil en un mundo ajeno, es sazonado por la solicitud pocas veces cumplida por parte de las empresas de personal calificado.
Esta anterior semblanza no se refiere, aunque parezca al siglo XX, es del siglo XXI, y sin intentar develar el porqué de la pesada burocracia académica arrastrando sus cadenas convive con los estudiantes que se sumergen en el ciberespacio del actual siglo.
Algunas preguntas (sobre todo ¿por qué? ¿para qué?), resonaban en mi mente: ¿por qué el retraso de la educación respecto a la realidad?, ¿por qué la burocracia académica persiste en tiempos tan volátiles?, ¿por qué los padres hemos permitido que la educación se convierta en fábrica de obreros cada día más hiperespecializados?, ¿por qué han sido eliminados de forma sistemática y progresiva los componentes de la formación humanista de las mallas curriculares?
Muchas de estas preguntas han sido motivo de intensos debates dentro del ámbito académico (lamentablemente y a pesar de las múltiples posibilidades de divulgación actual, la mayoría se convierte en letra muerta en los espacios académicos) pero sin permear a la sociedad.
Para lograrlo se requiere convertir en realidad el componente extensión de la academia, donde de una forma dialógica se le dé el protagonismo que merece la sociedad y a la cual la educación (en especial universitaria) se debe.
Eso solo será posible, si logra deslastrarse de su pesada burocracia, pero sigue aferrada a intereses políticos partidistas y económicos. A ti, una vez más gracias.

