Federalismo Ancestral para un Ecuador encrucijado.

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Resumen:El modelo de estado y por consiguiente de desarrollo en el Ecuador requiere urgentemente renovación. Ante este reto, se desarrolla en el texto un análisis y discusión sobre la pertinencia de un sistema federal de gobierno fundamentado en su identidad cultural originaria, básicamente por la presencia e importancia inmanente de una sabiduría ancestral que ya generó previo a la llegada de europeos a nuestras tierras, una idea de gobernanza muy particular, que hoy debe ser el sustento de aquella característica diferenciadora del Ecuador y Latinoamérica y que por su característica holística hoy la consideramos pertinente. Para sustentar la hipótesis planteada en la metodología, revisamos conceptos claves como la cosmovisión de los pueblos latinoamericanos, contrastaremos este bagaje de conocimientos del pasado hacia la vida contemporánea de las organizaciones de reivindicación étnica que desarrollan actividades políticas en la región, al igual que se destaca una comparación relacionada a la existencia de ejemplos de autonomías por identidades culturales en el mundo para finalizar en la narración sobre autonomías regionales desde las identidades étnicas en el Ecuador.v

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1. Metodología
El presente trabajo investigativo teoriza desde los saberes delas identidades ancestrales de América Latina hacia una propuesta federal que genere un estado de bienestar de manera delegativa, se aplica el método científico-epistémico (razonar sobre el conocimiento) mismo que nos permitirá conocer de forma más amplia las consideraciones y especificaciones que diferentes autores a lo largo del tiempo, relacionado con el ámbito federal de gobierno.También debemos considerar que es fundamental basarnos en una metodología holística (cualitativa) que nos permitirá poder entender todos los puntos de estudio dentro de los grupos de focalización de tal forma que se pueda generar una actitud integradora de ideas con el fin de comprender a cabalidad las conveniencias de la aplicación de una propuesta federal en los estados.La hipótesis, por lo tanto, será: “El Modelo Federal desde las identidades ancestrales es un modelo oportuno y viable en el Estado ecuatoriano contemporáneo.”

2. DESARROLLO

2.1 Formas De Gobierno Pre Hispánicos En La Región Andina Las civilizaciones andinas fueron civilizaciones que surgieron en la zona occidental de América del Sur. La primera sociedad compleja conocida de esta parte del mundo fue la civilización de Caral, surgida hacia el IV milenio a. C. en la costa central del Perú; mientras que el último Estado indígena de la región, fue el Imperio incaico, el cual concluyó su dominio tras la conquista española en el siglo XVI. Estas sociedades se desarrollaron entre los territorios costeños, serranos y de las yungas de Perú, Chile y Bolivia y tras la influencia social y cultural de las sociedades ejercieron asentamientos en zonas vecinas de: Colombia, Ecuador y Venezuela. La región andina central fue una cuna de la civilización, es decir, un espacio donde la sociedad compleja se originó de forma autónoma a través de varias formas de gobierno. Cabe recalcar que los caciques ocuparon un lugar clave en el funcionamiento de la sociedad andina tardocolonial, por ende, para un mejor entendimiento del tema a continuación se detallara las diferentes formas de gobierno adoptadas por los países durante esta época (Serulnikov, 2013).

2.1.1 Bolivia Prehispánico

En el territorio boliviano se desarrollaron civilizaciones antiguas como Tiahuanaco, la cultura hidráulica de las lomas y los imperios Inca. Los Tiahuanaco tenían una forma de gobierno teocrático que a su vez dividía a la población en clases sociales con una jerarquía que incluía mandatarios, sacerdotes, administradores, artesanos y una gran masa de campesinos y pastores. En cambio, la cultura hidráulica de las lomas se halló organizada en sociedades preestatales en algunos casos muy centralizados definidos como cacicazgos, su sistema se basaba, en el uso de características ambientales y la construcción de grandes obras hidráulicas. La civilización inca tenía un sistema de gobierno monárquico donde la máxima autoridad era el inca (realeza) y luego venia la nobleza y por último el pueblo. (Muñoz & Chávez, 2010)

2.1.2 Perú Prehispánico

En Perú existían dos instituciones incaicas consideradas vitales en la labor gubernamental ya que controlaban y gobernaban las provincias apartadas del Cusco. Tanto el Tocricoc como los Chasquis expresaban las lógicas de un Estado prehispánico en expansión que necesitaba de administradores o funcionarios hábiles para facilitar el control político y el monopolio de los factores productivos enajenados. Su presencia en los Andes coloniales figura en algunos pasajes del Gobierno del Perú como una práctica gubernamental necesaria y que debía ser recuperada y sobrevivir en la Colonia. Los Tocricoc por lo general eran funcionarios que observaban y vigilaban el cumplimiento de las leyes impuestas por el Inca y el desempeño de los curacas en esta imposición (Morong & Brangier, 2017)

2.1.3 Colombia Prehispánico

Por lo general, el sistema político fue monárquico, y por ende el poder residía en una sola persona y era hereditario. En la cultura de los chibchas se instauró la línea “matrilineal” para la sucesión de los jerarcas, en la cual el heredero del trono debía ser hijo de una hermana del cacique, es decir el sobrino. Si no existía tal heredero, el cacique de Bogotá escogía el que le pareciera de más nobleza, sangre, costumbres, valentía y honradez (Zornosa, Rojas, & Colombia, 2010)

2.1.4. Ecuador Prehispánico En Ecuador ancestral cada cultura contaba con un cacique, que gozaba de gran autoridad y que era honrado por sus súbditos con joyas, adornos y fastuosos enterramientos. Su organización política era una monarquía de tipo feudal en la que el cacique estaba rodeado de una nobleza turbulenta y poderosa, la insignia del poder era una esmeralda que el Schyri llevaba en medio de la frente (Mundo Hispanico, 2019)

2.1.5 Venezuela Prehispánico

Al mismo tiempo que vivían los Aztecas, los Mayas y los Incas, en el territorio que hoy es Venezuela existían varios pueblos de gran diversidad cultural. Las sociedades prehispánicas fueron organizándose territorialmente y constituyendo sociedades tribales identificadas por el parentesco y la identidad étnica. La organización social se basaba en la agrupación de familias que reconocían a un mismo jefe militar (Cacique) y un mismo líder religioso el (Chamán). Culturas prehispánicas del actual Venezuela:
• Timoto-Cuicas: La organización política y social evolucionó hacia una sociedad jerárquica, de especialización del trabajo y distinción de clases.
• Arawacos: Estaban organizados en tribus unidas por el parentesco, donde existía una incipiente jerarquización social liderada por los caciques y chamanes.
• Caribes: Vivían en tribus independientes formadas por la agrupación de familias, los ancianos eran respetados por su experiencia y conocimientos, por esta razón los consideraban los guías espirituales del grupo. Mantenían un amplio contacto con otras tribus y desarrollaron un activo comercio (Escuela de educación, 2013)

2.1.6 Chile Prehispánico

Antes de la llegada de los conquistadores españoles en 1536, Chile fue habitado por un sin número de poblaciones indígenas y dentro de las más destacadas están:
• En el Norte: los atacameños y diaguitas.
• En el Sur: mapuche, yaganes, tehuelches y onas. (Montero, 1969)
Atacameños. – Su organización la llevaba a cabo la Asamblea Comunal. Anualmente era presidida por un Alcalde o Presidente de la Junta de Vecinos y su directiva. También existen sistemas de cargos donde participan, según su experiencia y responsabilidad todos los comuneros, como ‘juez de aguas’, ‘capitán’, ‘puricame’, ‘alférez’ u otro.
Diaguitas. – Su estructura social estaba basada en la familia y en los lazos de parentesco, esta comunidad estaba asociada a un proceso de etnogénesis el cual estaba respaldado por la Ley Indígena Nro. 19.253. Su primera forma de gobierno fue denominada Junta de Vecinos. Mapuches. – Contaban con una organización patrilineal, poligámica. A esto se sumaba el Cacicazgo, el cual era una fuerte jerarquización creada para tiempos de guerra, de la cual nació la figura del Toki. Yaganes. – No existió ordenamiento jerárquico ni tampoco una autoridad única al interior de la comunidad, ya que era toda ella quien velaba por el cumplimiento de sus tradiciones. Hubo tendencia a la patrilocalidad. Tehuelches. – Su estructura social se basada en la unión de una docena de familias, las cuales formaban una banda. Esta asociación era voluntaria y estaba liderada por una especie de jefe de banda llamado Gownok o Yank, quien solo organizaba y decidía la ubicación del campamento. Cabe manifestar que, si bien tenían un modelo matrilocal, era el varón quien ejercía el poder al interior del grupo. Pero su mayoría en general fueron extremadamente independientes, sin jerarquías formales de mando. Onas o Selk’nam. – Respecto de esta cultura se puede decir que por lo general era igualitaria e individualista, puesto que cada miembro era llevado por sus intereses o por los de su linaje. Sin embargo, existía una especie de elite de quienes desempeñaban ciertas ocupaciones de jerarquía, estos se denominaban xo´on (chamanes) tenían un rol preponderante en todos los ámbitos sociales, cumpliendo con un conjunto de funciones en la caza, la guerra, la cura de enfermos, en la incertidumbre del porvenir, etc. (Chile Precolombino, s.f.)

2.1.7 Argentina

En Argentina los grupos que más predominaban antes de la colonización son:
• Diaguitas: Los diaguitas sufrieron la conquista del Imperio inca gobernado por Túpac Yupanqui y a partir de ese momento, los diaguitas quedaron incorporados al distrito más austral del imperio denominado Collasuyo, formándose en sus antiguos territorios provincias o wamanis incaicas para su mejor administración.
• Guaraníes: Aquí el tubichá era el cacique que gobernaba las parcialidades; su cargo era hereditario y muy respetado, esta cultura creía en un dios llamado Tubá (Todo Argentina, s.f.)
• Tobas: Su unidad básica en la organización social era la “banda” constituida por la unión de varias familias extensas, se consideraban un grupo predominante y ejercían poder sobre el territorio, es decir, eran ellos quienes gobernaban (Pueblos originarios, 2006)
• Tehuelches: Esta cultura formaba clanes familiares, en donde reconocían a la autoridad de un cacique, mismo que gobernaba sobre una determinada región (Tehuelche.net, 2011)

2.2. Cosmovisión, su Aplicación en el Territorio Ancestral Prehispánico

Se analizan las diferentes cosmovisiones de pueblos prehispánicos; la cosmovisión hace referencia significativa a los paradigmas que formamos los seres humanos para explicar el mundo y nuestro entorno, hay personas que entienden la cosmovisión dependiendo de sus percepciones y sensaciones (Material o tangible), y otros en un idealismo (religioso o intangible) (Anders, V., 2001-2020). Etimológicamente la palabra cosmovisión deriva del griego cosmos que significa “orden” y visión que significa “comprender”, es parte de la filosofía y utiliza el racionalismo mediante el método deductivo. La cosmovisión de los pueblos prehispánicos, si bien se diferenciaban por algunos rasgos y costumbres, compartían una similar visión del mundo, es decir identificaban a los elementos de la naturaleza como sagrados, creían en un plano espiritual habitado por deidades, interpretaban al mundo de los muertos e inframundo, sus dioses debían ser aplacados mediante prácticas rituales y ofrendas ceremoniales (Raffino, 2020), y consideraban tanto la flora, la fauna, el ser humano y la tierra (Pachamama) como un bagaje de un todo y todos relacionados entre sí. El significado de “Territorio” dentro de la cosmovisión de las culturas prehispánicas hace referencia a la “Madre Tierra” que es parte de la identidad de los pueblos y está vinculado con su memoria e historia (Barrietos Carlos, 2011). La Cosmovisión Maya de forma similar a las demás culturas prehispánicas considera a “La naturaleza un especie integrada, ordenada e interrelacionada”. La Cosmovisión Inca consideraba que la naturaleza, el hombre y la Pachamama (Madre Tierra), son un todo que conviven de forma estrecha y perenne en el tiempo, además dentro de su cultura la naturaleza es un ser vivo; el hombre tiene un alma, una fuerza de vida, y también lo tienen todas las plantas, animales y montañas, etc. (Escudero, 2010). El tiempo fue concebido de manera sagrada y cíclica. Así, se pensaba en la existencia de ciclos de destrucción y renovación del mundo (Pueblos Originarios, 2017). Donde algunos de sus Saberes Ancestrales del universo estaban divididos en tres partes: Hanan pacha: Morada de los dioses y de los objetos rituales; Kay pacha: El mundo presente y tangible; Ucu pacha: El mundo de abajo o de las cosas que todavía no germinan. La cruz andina o Chakana es un símbolo recurrente en las culturas originarias de los Andes, su forma es la de una cruz cuadrada y escalonada, con doce puntas; es una referencia al Sol y la Cruz del Sur, aunque su forma, que sugiere una pirámide con escaleras a los cuatro costados y centro circular, poseería también un significado más elevado, en el sentido de señalar la unión entre lo bajo y lo alto, la tierra y el sol, el hombre y lo superior (Pueblos Originarios, 2017). Constituye la síntesis de la cosmovisión andina, tal como un concepto astronómico ligado a las estaciones del año. (Escudero, 2010) y se utiliza para dar sustento a la estirpe y es la historia viviente, en un anagrama de símbolos, que significan cada uno, una concepción filosófica y científica de la cultura andina. (Anónimo, 2020). Siguiendo su marco cosmogónico; huacas, templos y caminos estarían construidos sobre una inmensa Chakana. El Qhapaq Ñan (Camino de los Justos) es una línea recta de ciudades Incas ubicadas geográficamente en una diagonal a 45° del eje Norte-Sur. Si no se tratara de una casualidad, la ruta sería una expresión de sabiduría Inca. Si tomamos un cuadrado y su diagonal o “Qhapaq Ñan” a 45°, luego un circulo que lo circunscriba y un circulo más otro cuadrado inscritos, pero este último cuadrado con sus vértices en los puntos medios de cada lado, obteniendo los puntos A y D, luego trazamos la otra diagonal de nuestro cuadrado original y obtenemos los puntos B y C, cruzando líneas por estos puntos haremos surgir una Cruz Cuadrada inscrita en el círculo mayor, pero que tiene su mismo perímetro. Este método es una de las fórmulas para obtener la Chakana. Esta Cruz Andina, nos arroja en su construcción 2 diagonales, además de las 2 del cuadrado inicial que tienen un ángulo de 45°, estas últimas trazan uno de 22° 30’ con respecto a la horizontal del dibujo. Si superponemos este diagrama al globo terráqueo, el Qhapaq Ñan estará a 45° del eje Norte-Sur y la “línea o camino de la verdad” o Chekaluwa prácticamente quedará superpuesta sobre el eje de rotación de la tierra que tiene un ángulo de 23° 30’. Lo cual nos lleva a concluir que esta “Línea dela verdad o de la vida” fue originalmente el ángulo del eje de rotación de la tierra que hoy en día tiene una inclinación de 23° 30’. Es de suponer que el ángulo “óptimo” u original del eje de rotación fue de 22° 30’, y que esta es la inclinación exacta que crea la vida y la biodiversidad en la tierra, al ser la causa de los solsticios, de las estaciones y la diversidad de climas. Para entender el pensamiento azteca es básico comprender su filosofía: el principio de dualidad. Este orden cósmico de equilibrio entre dualidades fue concebido a partir de la observación de la naturaleza y el universo ya que está presente en todos los ámbitos de la vida: la noche y el día, la estación de lluvias y la seca, la vida y la muerte, etc. Los aztecas percibían el mundo como algo cíclico. La vida daba paso a la muerte y viceversa. (Feles Curiosus, 2020). Algunos aspectos de la cosmovisión Azteca, es que consideraban al universo desde tres niveles; “El nivel Celestial”, que representaba el cielo o nivel celeste azteca está formado por trece “cielos”; “Nivel Inferior o Inframundo”, se entendía como una forma de guardar un equilibrio y un orden en sentido vertical y llevó a contraponer el cielo al inframundo; y “Nivel Terrestre” es donde habita el hombre, el centro de este plano era el Templo Mayor de Tenochtitlan y de allí partían los cuatro rumbos del universo, identificados con los cuatro dioses creadores: el Tezcatlipoca rojo, el Tezcatlipoca negro, Huitzilopochtli y Quetzalcóatl (Cosmovisión y mentalidad Azteca, 2020). La leyenda narra que tanto el nivel de los cielos como el de los inframundos pertenecen a la región vertical del universo, mientras que la tierra se desdobla horizontalmente, tomando el adyacente de una especie de rosa de los vientos. Los trece cielos fueron representados en tierra azteca de distintas maneras simbólicas, la más importante el Huey Teocalli o Templo Mayor, el templo dedicado también al Sol. (Madrid, 2016). La actual ciudad de México se levantó en el mismo lugar que ocupaba la antigua ciudad indígena (Flores, 2016).

2.3. Movimientos Modernos Étnicos En América

En las últimas décadas a partir de los 90 los movimientos étnicos han tenido una amplia participación como actores sociales e incluso políticos en Latinoamérica, lo que ha llevado a una lucha social constante por el reconocimiento de los derechos indígenas, pasando de ser simples actores marginales a convertirse en agentes protagonistas de la política en la sociedad civil. Al hablar de movimientos étnicos, se entiende como una expresión meta social, sin embargo, Melucci señala más bien que, “son sistemas de acción, compuestos por redes complejas en distintos niveles y significados de la acción social” (Tarres, 1992) Los movimientos indígenas en Latinoamérica han impulsado una transformación progresiva de los estados nacionales dando buenos resultados, sin embargo, aún queda mucho por revertir los efectos de los procesos históricos de opresión hacia las comunidades indígenas. Gracias a la constante incursión política, el movimiento indígena ha enriquecido sus necesidades incorporando temas sociales a su lucha por la identidad, llevando a la necesidad de que la democracia reconozca la diferencia en las culturas como una base para una construcción escalonada de la participación social. Un claro ejemplo de ello son las experiencias de los indígenas bolivianos que se han disputado la presidencia de la república, o los indígenas ecuatorianos que han participado como actores fundamentales en la política nacional. El cuestionamiento de la homogeneidad cultural está implícito en la demanda de reconocimiento constitucional, paso que cumplieron países como Colombia, México, Argentina, Bolivia, Ecuador, en los años noventa. En el caso de Brasil, la Constitución Federal de 1988 había introducido algunos cambios en materia de política indígena pasando de una política integracionista al establecimiento del derecho a la diferencia cultural (Chihuailaf, 2018) Las organizaciones indígenas supieron aprovechar las alianzas con diversas ONG favoreciéndose al iniciar sus demandas y disponer de audiencias transnacionales, mientras que las ONG emplean el conocimiento indígena y el “capital simbólico” que poseen para movilizar a sus financiadores. Las propias ONG ambientalistas han reconocido el valor simbólico de sus aliados indígenas como un modelo de comunicación y movilización de partidos (Rodríguez Mir, 2008) Existen al menos tres razones que hacen que los estados nacionales perciban a los grupos indígenas diferentes de cualquier otro movimiento étnico: 1) la cultura indígena existe como una contracultura que critica de forma continua el proyecto capitalista y la historia oficial de los Estados; 2) los grupos indígenas suelen demandar autonomía a los estados, los cuales usurparon las tierras indígenas y 3) las poblaciones indígenas intentan preservar actividades económicas y objetivos que suelen entrar en conflicto con las agendas estatales (Dunaway, 2003) Entre los movimientos indígenas de Latinoamérica encontramos varias que han tenido una gran participación dentro de la sociedad:

 Asociación Indígena República Argentina Es una organización nacional sin fines de lucro que agrupa a los hermanos de los pueblos indígenas integrantes de diversas etnias y comunidades con 40 años de trayectoria. Promueve la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y comunidades en varios terma, así como la identidad, la propiedad de la tierra, promover la explotación forestal y la ganadería en las comunidades.
 Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña Es una organización brasileña indígena compuesta por varias organizaciones de la cuenca brasileña de las amazonas. Creada en abril de 1989 y compuesta actualmente por 75 organizaciones en 9 estados de la Amazonia brasileña. Su lucha se basa principalmente por los derechos básicos de la tierra, la salud, la educación y la interculturalidad.
 Consejo de Todas las Tierras de ChileEs una organización independista que busca crear un estado “Estado mapuche” con territorios argentinos y chilenos. Se formó en 1989 por una escisión de la agrupación ADMAPU, y con miembros de discursos anti-partidista.
 Organización Nacional Indígena de Colombia Es el principal organismo que agrupa y representa a los pueblos indígenas colombianos. Fundada en 1982 en el primer congreso indígena nacional, con la aprobación de los principios de Unidad, Tierra, Cultura y Autonomía. Su cede es en la ciudad de Bogotá (Onic, 2019).
 Mesa Nacional Indígena de Costa Rica Es una sociedad civil creada en el año 1978 que agrupa pueblos indígenas, buscando hacer incidencia por medio de la difusión de temas de los Pueblos Indígenas en sus luchas, denuncias y demandas a favor de los derechos humanos indígenas (Latinno, 2016).
 Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador La Confederación de Nacionales Indígenas del Ecuador, es una organización que aglutina en su seno a las Nacionalidades, Pueblos, Comunidades y Asociaciones indígenas del Ecuador (CONAIE, 2018). Nació en 1980 y se organizó la CONAIE con el objeto de promover la consolidación de pueblos indígenas, con el objetivo de luchar por la defensa de las tierras y contra el colonialismo. Finalmente buscan fortalecer su identidad y su organización social (CONAIE, 2018).
 Movimiento indígena salvadoreñoLos indígenas salvadoreños han luchado contra la marginación por siglos. Los indígenas solamente recibieron reconocimiento constitucional en El Salvador en 2014. A causa de la gran pobreza y este reconocimiento tarde, los derechos humanos de los indígenas en El Salvador son precarios. Tienen que luchar por sus derechos dentro del sistema judicial porque el sistema no reconoce a los pueblos indígenas (Dávalos, 2005)
 Movimiento indígena guatemalteco Es uno de los movimientos cuantitativamente mayor de Centroamérica y está inmerso en un contexto político con un perfil de primer orden en el Re perfilamiento de la sociedad.
 Congreso Nacional Indígena MexicanoEs una organización de comunidades, naciones, pueblos, barrios y tribus indígenas de México, reconociéndose como un espacio de unidad, reflexión y organización de los pueblos indígenas de México y la construcción de una sociedad inclusiva con todas las culturas. Se fundó en el año 1996 en la ciudad de México (A, 2004)
• Autonomías por identidades culturales en el mundo. Previamente es necesario establecer con absoluta claridad lo que significa la autonomía y la identidad, para ello es preponderante la concepción de autonomía que sostengamos. La autonomía es una cualidad de autogobierno, autodeterminación de colectividades autodefinidas e integradas por individuos socializados. En ese sentido, la autonomía se ubica en el cruce de relaciones de poder y construcción de actores. Así mismo aparece en distintos ámbitos de lo social y se proyecta en cualquier escala, organización, segmento o estamento, con diversas composiciones, dinámicas y espacios de acción, analizaremos también la diferenciación entre dos conceptos de autonomía, tanto en lo político (autonomías territoriales) y autonomías culturales, que diversos autores han estudiado. Por otro lado, en el contexto social actual, caracterizado por las múltiples implicaciones de la globalización, el término identidad se ha convertido en uno de los vocablos empleados con mayor frecuencia. Los trabajos de investigación y los foros de discusión en los que se aborda la cuestión identitaria se han incrementado, y frente a ellos escuchamos que los políticos y, en general, los dirigentes de diversas organizaciones hacen referencia constantemente a la necesidad de fortalecer la identidad; sin embargo, no siempre se precisa lo que se entiende por identidad, lo cual impide la comprensión de este fenómeno en su justa dimensión. Entonces, ¿qué entendemos sobre la autonomía de identidad de los pueblos del mundo? Es preciso analizar el sentido de autonomía en la identidad de cada uno de los pueblos de inmensa riqueza y diversidad cultural, y de la misma forma en el ámbito político de sus autonomías territoriales, estos conceptos nos ayudarán a una mejor comprensión respecto a la capacidad con la que se interrelacionan con los diferentes grupos sociales del mundo y se distinguen del resto. En primer lugar, el proceso de globalización ha generado, por un lado, nuevas identidades como resultado de la apertura de fronteras y por otro, la reivindicación de lo propio, por parte de ciertos grupos que se resisten a abandonar su cultura. Los Estados-nación enfrentan un gran desafío: la búsqueda de mecanismos a través de los cuales puedan convivir con esquemas simbólico-culturales diferentes y hasta contradictorios. La implementación de acciones estatales respecto a las nuevas identidades, su fragmentación o revitalización tendrá mayor impacto si se diseñan sobre bases firmes; es decir, a partir del conocimiento preciso de lo que supone que los individuos se perciben a sí mismos como miembros de un determinado grupo (Maldonado & Oliva, 2010). Luego tenemos la autonomía en estricto sentido político y esta puede ser rural o urbana, conlleva mecanismos de libre administración de recursos y territorios donde se ubican las poblaciones, por lo que es preciso pensar analíticamente, si son parte de la descentralización del Estado o son prácticas con orientaciones y lógicas distintas. La descentralización conlleva una reforma de Estado en la que se brinda mayores competencias administrativas a los distintos órdenes de gobierno que conforman la República. En ese sentido, la descentralización va de la mano con procesos de autogobierno, autogestión y una forma de autonomía vinculada directamente con el Estado. Habría que mantener en el debate si la autonomía urbana es parte de la descentralización del Estado o es fundamentalmente eje de la construcción de identidades políticas en territorios locales. El Estado ha entorpecido los discursos y practicas autonómicas para seguir controlando el poder en territorios locales a través de diversos actores so intermediarios. Efectivamente, la autonomía es uno de los puntos neurálgicos de la modernidad que proclama y busca la autonomía de los individuos y, también, de los grupos sociales. Se presenta siempre como “el gran mito contemporáneo”, que encaja e interacciona con otras ideas que son la autodeterminación, la crítica, la tolerancia, la democracia, la decisión pública, pero es, a la par, uno de los aspectos centrales de cierta postmodernidad (Muñoz, 2007, pág. 715). La autonomía en lo que va del siglo XXI, se instrumenta también como una reivindicación política por parte de elites y oligarquías locales y nacionales, que reaccionan ante los proyectos políticos y reformas a los modelos económicos emprendidos por los gobiernos de izquierda (diferenciada, heterogénea) o progresistas, llegados al poder en la última década. Varias de estas reformas orientadas a refundar el Estado, se convirtieron en certeras amenazas a la estructura colonial interna, sostenida por el Estado nacional moderno. La figura autonómica, también es un instrumento de desestabilización para los gobiernos centrales, en algunos países en que las elites han perdido las riendas del proyecto nacional y la capacidad de contener la deconstrucción del Estado moderno (Preciado, 2010). En las diversas regiones del mundo se han desarrollado formas de gobierno que en parte difieren de país a país, pero que en parte son típicas de cada región. La gama de sistemas de gobierno se extiende desde los sistemas de gobiernos absolutos hasta los sistemas democráticos, pasando por dictaduras socialistas y sistemas pseudo democráticos. La siguiente tabla brinda un panorama del estado actual. Las regiones contempladas son:
 Europa Occidental
 Europa Oriental (ex países socialistas)
 Norteamérica
 Centroamérica y Sudamérica
 África septentrional, Cercano Oriente y Oriente Medio
 África al Sur del Sáhara
 Asia Meridional
 Este Asiático
 Australia y Oceanía (Sistemas de Gobierno, 2004, pág. 256).

Las actuales identidades políticas se tejen en un contexto complejo de globalización en múltiples niveles de incidencia que repercuten directamente en la imagen del mundo, de nosotros mismos y en la forma como nos relacionamos con los demás (Pérez & Becerril, 2009, pág. 67).
• Las autonomías regionales desde las identidades étnicas en el Ecuador.A raíz de la independencia de nuestro pueblo (1830) el objeto principal ha sido convertirnos en una nación equilibrada en todos los ámbitos, es decir; mantener un equilibrio social, político, económico, sociocultural, ambiental, etc., con el fin de precautelar la unión de todos los pueblos y nacionalidades (etnias). Al estudiar la historia socio política de nuestra nación podemos validar y decir que la ambición a corrompido mentes de personajes éticos y de una moral plena. Algunos autores manifiestan sin duda que la corrupción de los gobiernos de turno no nos ha dejado desarrollarnos a cabalidad, nos han mantenido estancados en un abismo prolifero de problemas económicos, financieros, políticos, sociales y no menos importante en términos ambientales con el resto del mundo Dentro de nuestra constitución en el artículo 1 del capítulo primero nos manifiesta que “el Ecuador es una Estado constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico”; también dentro del artículo 3 señala los deberes del Estado donde manifiesta que garantizará a su pueblo el derecho a vivir en una sociedad democrática y libre de corrupción, no obstante sabemos que esto principalmente no se cumple y ante ello falla el Estado como defensor y garante de los derechos de los ciudadanos; así mismo en el artículo 11 establece que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos, es decir que todos somos libres de expresarnos y participar en las decisiones del Estado sin ningún tipo de discriminación. (Anónimo, 2008) Una breve mirada al turbulento pasado, de la actual República del Ecuador, incluido por supuesto, el gobierno colonial, configuró una particular jerarquía urbana, que tenía como cabezas principales a: Quito y Guayaquil, donde se han concentrado las principales instituciones del poder del Estado; las mayores inversiones de los gobiernos de turno y el capital económico-financiero. Es por ello, que cuando algunos sectores políticos, caen en la tentación de manipular las causas de la crisis socio-económica, jurídico-política, administrativa-institucional, requiere una rigurosa reflexión, que trasciende hasta la existencia misma de las primeras naciones que han habitado (MANTAS, PUNAS, HUANCAVILCAS, TUMBES, QUITUS, PURUHAES, CAÑARIS, PALTAS, CAYAPAS, SHUARAS, HUARONIS, etc.), y habitan este territorio, conocido, cada vez más, no sólo por la línea que lo atraviesa y divide el planeta, semántica andina, que dice mucho de los precursores de la patria ecuatoriana, sino también por su ingobernabilidad, sus frecuentes escándalos políticos y corrupción. (Castro, 2005) En este territorio se han desarrollado dos asentamientos étnico-culturales, la indígena-andina y la hispana-europea, las cuales han dado lugar a Pueblos Antiguos o Históricos manteniendo las raíces ancestrales y formas propias de las primeras culturas lo que les ha generado un gran debate con las formas impuestas por la colonización hispana/europea, la mayoría de su población está compuesta por indios, seguido de blancos y mestizos pero todos estos reclaman a las autoridades tener en consideración sus formas productivas, costumbres, creencias, valores, tradiciones y festividades, en definitiva su singular relación con la naturaleza y el cosmos, ejemplos de estos pueblos los encontramos a lo largo del callejón interandino. Algo que también debemos destacar es la creación de Pueblos Nuevos que son la mezcla de indios, blancos y negros en si una parte representativa de la migración interna y externa proveniente más de Oriente Medio, África y Asia, mantienen un dinamismo económico con un carácter novedoso y forma de ser extrovertida, ejemplos de estos pueblos los encontramos en las provincias de la costa. A partir de la década de los 60 los considerados pueblos emergentes amazónicos recién reciben un reconocimiento parcial con el descubriendo del petróleo que pasó a ser el sostén económico, no solo de estos pueblos sino de todo el Ecuador. Por tal razón es necesario reivindicar al pueblo amazónico, ya que el mismo ha sido muy relegado en comparación de las otras regiones, principalmente Quito y Guayaquil. (Castro, 2005) Para poder llevar a cabo las propuestas de autonomía, se debería tener en cuenta la potencialidad, la diversidad biológica y cultural que tiene el país con el fin de implementar un nuevo modelo de Estado en el sentido político-administrativo, para ello contamos con las siguientes condiciones:
 Concentración y pacto político: se debe incluir todos los partidos políticos sin distinción alguna con el fin de implementar los nuevos ejes del Modelo de Estado y Gobierno con el fin de conseguir el desarrollo integral de nuestro territorio.
 Implementación de la nueva estructura territorial de regiones autónomas basadas en las naciones indígenas ancestrales. El Estado debe tener claro las naciones ancestrales con las que cuenta el país las cuales le sirven y ayudan con un sustento, en las cuales debemos también incluir las nacionalidades actuales del país. Además, la unificación de las naciones ancestrales debe considerar ciertos aspectos, tales como, económicos, políticos, culturales y administrativos. Asimismo, se debe considerar una restructuración en las instituciones estatales, es decir, suprimir, fusionar o crear nuevas instituciones en especial, las que tienen que ver con la administración pública y el ordenamiento territorial, por ende, se deben crear nuevas leyes que permitan la viabilidad de la estructura territorial y el equipamiento de instrumentos para su gestión. (Castro, 2005). Sin embargo, es importante garantizar la cohesión social a nivel interno antes de realizar las divisiones regionales, las mismas que permitirán enfrentar en óptimas condiciones, no sólo, el reto de la construcción del moderno estado ecuatoriano, sino también, el de la Comunidad Andina de Naciones, en donde las particularidades regionales, sin duda, jugarán un papel importante desde un ámbito territorial de mayor escala. 3. Discusión y conclusiones.La cosmovisión de las sociedades, nos manifiesta que sus culturas como conjunto de relaciones humanas han trascendido en el tiempo y le han permitido al hombre conservar, reproducir, crear nuevos conocimientos y valores para la transformación de su medio social y cultural, por lo tanto, cada día cobra mayor importancia como sostén fundamental para la satisfacción de las necesidades espirituales y como elemento de influencia directa en la producción de medios materiales de vida para la sociedad. Es por ello que descifrar un camino dentro de la cosmovisión es una acción fundamental de la percepción transcendental de la existencia de la vida, ya sea está concebida como una totalidad en la cual la objetividad y la subjetividad están en interacción y todos los seres se encuentren en permanente movimiento. En este sentido, se puede mencionar que Ecuador es un hogar de culturas ancestrales que se han conservado a lo largo de los años, es por ello que el gobierno trabaja con la participación activa de los gobiernos provinciales y municipales, incorporando a las comunidades indígenas a los procesos de planeación del territorio. Esta discusión explica acerca de la territorialidad de las distintas comunidades y culturas del Ecuador a través del uso cultural del territorio, de modelos de ocupación y de elementos culturales en las prácticas cotidianas a partir de la cosmovisión del territorio originario, sustentándose en la forma de entender el sentido de lo humano y de la naturaleza así como la interrelación de estos, mediante las formas organizativas, políticas, económicas y de producción, donde todos estos elementos forman parte de nuestras culturas, se encuentran enraizados y a su vez orientados por lo comunitario; por ello la tenencia de la tierra debe ser colectiva ya que cultivamos y distribuimos en comunidad sus frutos.En lo que respecta dentro de su desarrollo económico ancestral hay que resaltar los aspectos centrales de su funcionamiento, como son el alto grado de reciprocidad (Ayni) y la propiedad comunitaria, es por ello que la construcción de alternativas civilizatorias en una economía centrada en el hombre, debe ser en permanente armonía con la naturaleza y la mayor participación de los movimientos sociales, generando un nuevo escenario que va más allá del contexto andino y abarca a toda la región latinoamericana.Por lo tanto, la cosmovisión es un tema de actualidad que requiere poner énfasis en la reflexión y en los aspectos de debate nacional, como el fortalecimiento de la identidad de los pueblos originarios, educación, salud, el reconocimiento de las lenguas originarias y de los territorios. Proyectándose a romper con el paradigma de la cultura occidental y encontrar en la cosmovisión territorial una riqueza incalculable de sabiduría que atraviesa nuestra filosofía de vida; no solo de los pueblos indígenas sino de los pueblos originarios como afrodescendientes, mestizos y montubios, permitiendo en si posibilitar la interculturalidad de los pueblos, apreciando la diversidad y las costumbres propias como la de todos y entenderla de mejor manera, llegando a que no se divida nuestra sociedad sino que conlleve a la integración y al respeto de estas dentro de un contexto general.Es así, que se debe tener muy claro que las culturas territoriales han mantenido potencialidades locales como de organización y estructura social, conocimientos y sistemas de producción, además, estas culturas inciden enormemente en la satisfacción autónoma de las necesidades, por lo cual un factor fundamental es la calidad de vida, una dimensión esencial no solo es la preservación de la identidad, sino también para la gobernabilidad, la ciudadanía, la cohesión social y la creatividad de los diferentes grupos humanos.Así mismo, es importante mencionar que el proceso de las culturas ancestrales nos demuestra que es posible construir un estado creando nuestros propios paradigmas, inclusive adoptando dinámicas económicas y conocimientos exógenos, y la misma vez adaptándolos a las exigencias y realidades actuales, sin sacrificar bases locales optimizando su manejo y fortaleciendo las capacidades autónomas e interdependientes de resolución de las necesidades.Por otra parte, al hablar de federalismo nace la necesidad de analizar la descentralización y regionalización ecuatoriana, las cuales no son nuevas en la historia política y administrativa de nuestro país. En este sentido, no es extraña su constante reaparición en la escena política, aún más si se tiene en cuenta que la legislación construida en los últimos años no enfrenta en forma estructural ni flexible estos temas por el contrario los reduce a combatir el centralismo y a enfocar el debate exclusivamente en la descentralización administrativa.Desde la independencia ecuatoriana han estado presentes el centralismo y el regionalismo entendido este último como el poder político que surge de las regiones para contrarrestar la intervención autoritaria del Gobierno Central. Por ende, la historia política del Ecuador se ha caracterizado por la diversidad de ideologías que han estado al frente de la administración de nuestro país. Por otra parte, es importante manifestar que entre las diferencias políticas e ideológicas han actuado los gobernantes de turno en conveniencia personal más no por sacar adelante el país, las desigualdades existentes, la discriminación hacia nuestros indígenas, el rechazo de las culturas y nacionalidades diversas, la falta de apoyo para unificar nuestras regiones son secuelas que han marcado nuestra historia, pero es necesario que el gobierno se centre en luchar por un mismo objetivo que es el progreso y desarrollo de nuestra patria con una administración transparente, equitativa y de cero corrupción.Pero ¿Llegará el día para que esto cambie? ¿Conseguiremos unificar nuestras regiones? ¿Podremos aplicar una propuesta federal?, son interrogantes que despiertan al colectivo hacia la posibilidad de este singular avance; pues ya hemos dado el primer paso dentro de la Constitución de la Republica del 2008 permitiendo que se consideren a todos los pueblos y nacionalidades por igual. Por otra parte, vale rescatar que la Constitución antes mencionada dio un giro a la forma de administrar el pueblo, debido a que dentro de su artículo primero manifiesta que el “Ecuador se organiza en forma de república y se gobierna de manera descentralizada”.Ya que la regionalización no es más que la unificación o agrupación de varias comunidades o pueblos para trabajar de forma íntegra por el bien común de quienes habiten la misma (cultura-etnia) y con ello generar mayor desarrollo económico y social de todo el país, manteniendo un lineamiento estratégico equilibrado. La división político-administrativa actual no necesariamente responde a las unidades geoeconómicas existentes ni a sus interrelaciones. El país necesita para su desarrollo integral, promover una regionalización de tipo horizontal que ayude a impulsar una unidad independiente fomentando actividades productivas sobre la base del aprovechamiento de los recursos naturales y ubicando en cada región mediante decisión política, industrias básicas que generen un efecto económico multiplicador. Si bien el tema de adoptar un sistema federalista atraviesa por múltiples discusiones y debates acerca de su pertinencia, como ya se dijo antes a breves rasgos, se debe considerar que el primer paso para adoptar ese sistema, quizá de una manera inconsciente, ya lo dió el país en año 2008 al establecer en su Constitución que el estado se organizara territorialmente en regiones, provincias, circunscripciones territoriales ancestrales, cantones y parroquias rurales, constituyendo así para ello gobiernos autónomos descentralizados. La conformación de un estado federal representa la asociación política entre diferentes naciones bajo las reglas del juego de la soberanía jurídica en base a la Constitución y por otra parte los estados tienen cierta independencia de soberanía territorial y personal para promulgar en sus territorios normas jurídicas dentro de su jurisdicción, algo similar a lo que hoy en día se hace dentro del país. Ya que recordemos que la ley le brinda cierta potestad por ejemplo a los gobiernos cantonales para dictar sus propias ordenanzas municipales, a cada gobierno provincial le delimita su circunscripción territorial en la que puede intervenir, en temas viales y de desarrollo y establece instituciones administrativas dentro de cada gobierno regional que serán de uso exclusivo para esa región.Quienes rechazan la idea de un federalismo lo hacen con la justificación de que las cosas están bien como están y que trascender de un modelo de estado a otro sería perjudicial para la economía nacional, pero debemos aclarar que pasar de un sistema político a otro no es algo fotuito, existe un proceso a seguir a mediano y largo plazo. A la actual República como la conocemos la preceden 190 años de una historia que ha estado en un constante cambio, entonces la idea de federalismo es una noción a considerar por aquellos jóvenes que algún día lideraran la herencia política que dejan sus predecesores. En la misma línea de análisis, el sur del país al ser considerada una región “poco productiva” se ve en la necesidad de rechazar una idea de un sistema federal, esto a decir de quienes se conformar con el Statu Quo de las cosas, pero es la misma Constitución de la Republica la que en su Art. 243 establece que, dos o más regiones, provincias, cantones o parroquias contiguas podrán agruparse y formar mancomunidades, con la finalidad de mejorar la gestión de sus competencias y favorecer sus procesos de integración. Esto abre un sin número de oportunidades y posibilidades de desarrollo e integración regional y lo más importante sin menoscabar la idea de ser entes autónomos. Por ello consideramos, que la idea de adoptar un sistema federal en nuestro país no es una idea utópica, ya que teniendo como precedente la Constitución del 2008 y la forma en como se ha venido adoptando inconscientemente el modelo Federal en la región sur del país podemos llegar a la conclusión de que este modelo ya se encuentra enraizado en la identidad ética y cultural de cada uno de los habitantes por ende esto lo convierte en un proceso viable, pertinente y oportuno a adoptar.Finalmente, se puede decir que el Federalismo no es el fin en el Estado Ecuatoriano, sino más bien una oportunidad para renacer como una sociedad ordenada, progresiva y autonómica que les permita a cada uno de los diversos sectores poder administrar sus propios recursos y a su vez poder definir su propio rol dentro del país sin tener que dejar de lado su propia identidad.

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A los estudiantes de séptimo ciclo de la asignatura de Sociología Política de la Universidad Nacional de Loja

Jeamil S. Burneo V.

Sub Cordinador de Red de Desarrollo Urbano Sostenible LOJA
Universidad Nacional de Loja, UNL, Ecuador

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Keywords

  • Ancestralidad
  • Cosmovisión originaria
  • Federalismo
  • autonomías regionales
  • descentralización
  • etnopolítica.